El «Who’s Who in Japan» de 1930 — Ficha de fuente
Un anuario de referencia sobre Japón, escrito en inglés, editado en Tokio por una casa japonesa y dirigido a lectores extranjeros. Su apéndice es un Who’s Who repartido por oficios: quién es quién en el ejército, en la banca, en las letras, en la medicina, en la ciencia.
Es un índice, y este proyecto ya sabe qué hacer con un índice.
El documento
La sección SCIENCE contiene 54 entradas y ninguna es de una mujer. Se leyó entera y se comprobaron los nombres de pila uno a uno.
Dentro están, entre otros:
- Fujii, Kenjiro, D. Sc., profesor emérito de la Universidad Imperial de Tokio: el mentor de Kono Yasui, la primera japonesa doctora en ciencias.
- Suzuki, Umetaro: en cuyo laboratorio trabajó Michiyo Tsujimura.
- Minakata, Kumagusu, naturalista sin cátedra ni puesto oficial.
- Nagaoka, Hantaro, Sakurai, Joji, Tanakadate, Aikitsu y el resto de la plana mayor de la ciencia japonesa del momento.
Los tres controles
Un recuento sin controles no prueba nada (la lección está escrita en Metodologia). Aquí son tres y los tres se pasaron antes de afirmar nada:
1. ¿El índice excluye mujeres en general? No. En la sección EDUCATION hay cinco mujeres con entrada propia: Ando Koko (violinista y catedrática de la Academia de Música de Tokio), Matsuda Michiko (directora de la Universidad Doshisha), Shimoda Utako, Tsuda Umeko y Yasui Tetsu, presidenta del Tokyo Women’s College. Hay más en LITERATURE, MEDICINE, JOURNALISM, LAWYERS y RELIGION. El índice admite mujeres: no las admite en la ciencia.
2. ¿El criterio es una credencial que a ellas se les negaba? Tampoco. Solo nueve de las 54 entradas declaran pertenencia a la Academia Imperial, y la presencia de Minakata Kumagusu (sin cátedra, sin doctorado y sin institución) demuestra que la selección no exigía un puesto que a una mujer le estuviera vedado.
3. ¿Había alguna elegible? Sí, y se prueba con documento y no con biografía: ese mismo año la revista de la Academia Imperial publicaba tres trabajos de Chika Kuroda (vol. 5, 1929). El prefacio del anuario está firmado en Tokio el 20 de noviembre de 1929, con los tres ya impresos.
La ironía que el propio índice produce
En la sección de educación figura Yasui, Tetsu, educadora. En la de ciencia no figura Yasui, Kono, botánica, primera japonesa doctora en ciencias. El apellido está en el índice; la científica, no.
Qué documenta, y qué no
Qué documenta. Que el catálogo de referencia con que Japón se presentaba al extranjero en 1930, editado en Tokio, no registraba la existencia de ninguna mujer científica japonesa, teniendo al menos una publicando en la revista de su Academia Imperial.
Lo que NO documenta
No documenta una exclusión declarada. El Who’s Who no publica criterio de admisión: empieza directamente por la primera entrada. La selección es editorial y silenciosa, y eso es precisamente lo que la hace omisión y no silenciamiento. No es un censo. Un quién es quién nunca lo es, y la ausencia de un nombre concreto no prueba por sí sola una decisión sobre esa persona. Lo que prueba es el reparto: cinco mujeres en educación, cero en ciencia. No se leyó el anuario entero, que pasa de las 694 páginas. Se leyeron el prefacio y las secciones del Who’s Who, y de esas, entera la de ciencia.
Enlaces
- El caso: Chika Kuroda
- La firma marcada, del mismo año: Fuente-Kuroda-Carthamin-Proceedings-1929
- El marco del Estado: Fuente-Monbusho-Education-in-Japan-1914
- Mecanismo: Omision-Historiografica