Lama López (2024) — Ficha de fuente académica
Dieciocho páginas, 8.873 palabras, leídas de principio a fin el 6 de septiembre de 2026.
Es la primera fuente académica de investigación que este proyecto lee entera, y con eso se cierra el último hueco de A-08, abierto desde el 12 de agosto de 2026. Conviene decir en qué se distingue de la anterior: la de Mitra (2016) es divulgación académica de nivel 4 y no contaba; esta es un artículo de investigación con revisión por pares declarada (recibido 22-02-2024, aceptado 02-05-2024, publicado 13-06-2024), en acceso abierto, con DOI y financiación de un proyecto competitivo del MCIN.
📌 Referencia completa
Lama López, María Xesús. «¿Autocensura o ironía? La retórica del silencio en “Las literatas” de Rosalía de Castro». Rassegna iberistica, vol. 47, núm. 121 (junio de 2024), pp. 139-156. Edizioni Ca’ Foscari, Venecia. DOI 10.30687/Ri/2037-6588/2024/22/007. Acceso abierto (CC BY 4.0).
⚖️ Valoración crítica
- Nivel en la jerarquía: 2. Investigación con revisión por pares, sobre el documento primario que este proyecto ya tenía fichado.
- Rigor: alto. Cita el original por página, distingue lo que dice el texto de lo que dice la crítica anterior, y discute a sus predecesores en vez de repetirlos.
- Sesgo detectado: ninguno que desvirtúe. Es un trabajo de crítica literaria feminista y lo declara; su tesis va, de hecho, contra la lectura feminista más cómoda del texto.
- Fuentes primarias que usa: el propio texto de 1866, el índice del Almanaque, la dedicatoria del editor, y prensa madrileña de 1864.
- ¿Revisada por pares?: sí, con fechas declaradas.
📝 Notas de lectura
1. «El codio» (1864): el acto de silenciamiento que este proyecto no conocía
Es el hallazgo mayor de la lectura, y no es de interpretación sino de hecho.
A finales de 1864, el editor Soto Freire anunció en un prospecto un artículo de Rosalía de Castro titulado «El codio» (así se llamaba a los seminaristas pobres) para el Almanaque siguiente. Según Lama, apoyándose en Álvarez Ruiz de Ojeda (2008):
«se arma tal tumulto, con unos doscientos seminaristas manifestándose y apedreando la imprenta, que merece comentarios en dos diarios de la capital: El Contemporáneo y La Iberia.»
Y cita El Contemporáneo del 2 de diciembre de 1864:
«El tumulto tomó graves proporciones, de manera que la autoridad trató de intervenir en el asunto, pero ya los pronunciados se habían retirado, después de parlamentar con el editor, y fiando que el obispo prohibiría la publicación del artículo, o que en el último resultado tomarían por su mano la venganza.»
Lama concluye: «Finalmente debió producirse la prohibición del obispo, pues el texto no llegó a publicarse y se perdió».
Qué significa para este corpus. Hay institución (el obispado), forma (prohibición precedida de una asonada de doscientas personas contra la imprenta), momento (finales de 1864), y una obra perdida. Es el mejor documentado de los mecanismos que operan sobre ella, y no estaba en la ficha del caso hasta hoy.
2. La corrección: no se escondió
La ficha del caso, escrita esta misma mañana, decía que para publicar «Las literatas» «hizo falta no firmarlo». Es falso, y este artículo lo desmonta con el índice del propio almanaque en la mano.
En el mismo número de 1866 Rosalía firma con su nombre otras dos colaboraciones: «Tipos gallegos. El cadiceño» (pp. 37-41) y el poema dialogado «Todo duerme… Del aire el soplo blando» (pp. 73-77). Y el índice la lista entre las «Señoras».
El desdoblamiento en Nicanora no es ocultamiento: es recurso retórico. Lama va más lejos y lo argumenta con una paradoja limpia: la carta dice «no publiques nada» y la autora la publica, así que la autora no puede estar de acuerdo con lo que la carta propone. Lo encuadra en las «tretas del débil» de Josefina Ludmer (1984): asumir en apariencia el discurso del poder y contradecirlo con el acto.
3. Lo que dice sobre la atribución al marido
Sobre la frase que sostiene el mecanismo AM de la ficha, Lama escribe que ahí «parece aflorar la identificación con la propia Rosalía», jugando «entre la ficcionalización y la autoficción», y buscando la complicidad de unas lectoras que los conocen a los dos como personajes públicos. En nota recoge además que Catherine Davies (1987) la lee en clave biográfica, «como unha declaración de independencia e, ao mesmo tempo, de solidariedade con Murguía».
Es decir: la lectura autobiográfica de esa frase tiene respaldo académico, y a la vez tiene una lectura rival. Las dos van a la ficha.
4. Contexto que la ficha no tenía
- El Almanaque de Soto Freire se dirigía explícitamente a un público femenino («Bellas y simpáticas paisanas…») y era de orientación provincialista. La dedicatoria del editor menciona con elogio la Historia de Galicia «del ilustre Murguía».
- En el almanaque de 1865 Rosalía era la única mujer; en el de 1866 ya son cinco firmas femeninas frente a una veintena larga de hombres.
- Tenía 27 años al escribirlo, y ya había publicado La Flor (1857), «Lieders» (1858), La hija del mar (1859), Flavio (1861), A mi madre (1863) y Cantares Gallegos (1863).
- Otra frase primaria que este proyecto no tenía, del prólogo de La hija del mar (1859): «Porque todavía no les es permitido a las mujeres escribir lo que sienten y lo que saben.»
Afirmaciones a verificar
- El episodio de «El codio» llega de segunda mano. Lama cita a Álvarez Ruiz de Ojeda (2008) y transcribe El Contemporáneo, pero este proyecto no ha visto la prensa. Es lo siguiente que hay que buscar, y está en hemeroteca digitalizada.
- Que la prohibición fuera efectivamente del obispo. El propio recorte lo da como expectativa de los amotinados («fiando que el obispo prohibiría»), no como hecho consumado. Lama escribe «debió producirse», que es una inferencia y así se recoge.
🔗 Relación con otras fuentes
- Corrige: Fuente-Rosalia-Las-Literatas-1866, en la lectura del desdoblamiento.
- Complementa: el mismo documento, aportándole contexto editorial y biográfico.
- Pendiente: Álvarez Ruiz de Ojeda, V. (2008). «Sobre “El Codio” (1864), obra perdida de Rosalía de Castro». Revista de Estudos Rosalianos, 3, 27-37.
- Usada en fichas: Rosalía de Castro.
🗒️ Notas personales
Cuatro fuentes seguidas han corregido al proyecto (Lovelace, Felisa Martín Bravo, Wang Zhenyi y ahora esta), pero esta es la primera que corrige algo escrito el mismo día. La ficha de Rosalía llevaba cuatro horas publicada en el vault diciendo que se había escondido tras un seudónimo, y bastó leer el índice del almanaque para ver que firmó otras dos cosas en el mismo número.
Y hay una lección de método más incómoda: el documento primario, leído solo, se leyó mal. No porque dijera otra cosa, sino porque faltaba el contexto que un especialista tiene y este proyecto no: el índice, el prospecto de 1864, la asonada. La jerarquía de fuentes de este proyecto pone el archivo primario por encima de la monografía, y sigue siendo correcta para establecer hechos; pero para interpretarlos el orden no vale, y hoy se ha visto.
Enlaces
- Caso: Rosalía de Castro
- Documento primario: Fuente-Rosalia-Las-Literatas-1866
- Mecanismos: Silenciamiento-Institucional · Atribucion-Marital · Omision-Historiografica
- Método: Metodologia