Rosalía de Castro

Poeta y novelista gallega (Santiago de Compostela, 1837; Padrón, 1885). Cantares gallegos (1863) y Follas novas (1880) en gallego, En las orillas del Sar (1884) en castellano. Entra en este corpus por un texto de tres páginas que casi nadie lee, publicado en un almanaque en 1866, donde escribe en primera persona que se decía corrientemente que su obra era de su marido.


Contrastado. Esta ficha cita 2 referencias de bibliografía y una fuente leída entera con ficha propia en 30-Fuentes/: su propio texto de 1866. Contrastado significa comprobado, no confirmado, y aquí la diferencia es grande: lo que está comprobado es lo que ella escribió, no que ocurriera lo que denuncia. → Qué significa esto


Resumen en una frase

La escritora que en 1866 describió por escrito, y sin poder firmarlo con su nombre, el mecanismo por el que la obra de una mujer casada pasa a ser de su marido.


🕰️ Datos biográficos

  • Nombre completo: María Rosalía Rita de Castro. Firmó «Rosalia Castro de Murguía» al menos en el texto de 1866
  • Seudónimos: Nicanora, la remitente ficticia de «Las literatas»
  • Fechas: 24 de febrero de 1837 (Santiago de Compostela) — 15 de julio de 1885 (Padrón)
  • Lugar: Santiago de Compostela — Madrid — Padrón
  • Contexto histórico-político: hija no reconocida de un sacerdote. Casada en 1858 con Manuel Murguía, historiador y figura central del Rexurdimento gallego. Escribe en gallego cuando el gallego no es lengua de imprenta, y en un país donde la literatura se decide en Madrid.

💡 Contribución al mundo

Cantares gallegos (Vigo, 1863) es el libro con el que el gallego vuelve a la imprenta como lengua literaria. Follas novas (1880) es un libro muy distinto y mucho más oscuro. En las orillas del Sar (1884), el último, es el más desolado de los tres y el que la crítica del siglo XX puso más alto.

Y hay una cuarta cosa, que es la que la trae aquí: prosa. En 1866, en el Almanaque de Galicia, publicó «Las literatas. Carta á Eduarda», tres páginas sobre lo que le ocurre a una mujer que escribe.

🕳️ Mecanismos de borrado

  • Tipo principal: SI
  • Tipos secundarios: AM · OH
  • Cómo operó: de dos maneras distintas y bien separadas. En 1864, un acto: una asonada y una prohibición eclesiástica impidieron publicar un artículo suyo, que se perdió. Y de forma continua, una atribución: su obra, firmada por ella, se adjudicaba corrientemente a su marido en la conversación literaria.
  • ¿A quién se le atribuyó?: a Manuel Murguía, su marido.
  • ¿Quién fue el agente del borrado?: ninguno individualizable. Ella escribe «no hay principiante de poeta, ni hombre sesudo que no lo afirme».

SI — Silenciamiento institucional (principal, certeza alta en el acto, media en la prohibición)

A finales de 1864, el editor Soto Freire anunció en un prospecto un artículo de Rosalía titulado «El codio», que es como se llamaba a los seminaristas pobres. Lo que pasó después está en la prensa de Madrid: unos doscientos seminaristas se manifestaron y apedrearon la imprenta. El Contemporáneo, 2 de diciembre de 1864:

«El tumulto tomó graves proporciones, de manera que la autoridad trató de intervenir en el asunto, pero ya los pronunciados se habían retirado, después de parlamentar con el editor, y fiando que el obispo prohibiría la publicación del artículo, o que en el último resultado tomarían por su mano la venganza.»

El artículo no se publicó nunca y se perdió.

Están las tres cosas que el método exige: institución (el obispado), forma (prohibición, precedida de una asonada de doscientas personas contra la imprenta que iba a publicarla) y momento (finales de 1864, con ella en plena juventud productiva). Y hay algo más, que ningún otro caso de SI del corpus tiene: una obra destruida por el propio acto.

La noticia se ha ido a ver: [[Fuente-El-Contemporaneo-El-Codio-1864|El Contemporáneo, 2 de diciembre de 1864, n.º 1.198, p. 3]], en la Hemeroteca Digital de la BNE, corroborada por El Diario español del día siguiente. Dice, además de lo citado, que primero avisaron al editor de que si no retiraba el artículo le romperían los cristales de su casa, y que después fueron «en número de mas de doscientos» al domicilio de Soto Freire a gritar y amenazar, hasta alarmar a los vecinos.

Y corrige de paso una versión que circula. Lama (2024), y con ella la divulgación, dice que los seminaristas apedrearon la imprenta. La prensa contemporánea no dice eso: dice que amenazaron con romper los cristales y que se presentaron en tumulto en su casa. Hasta leer a Álvarez Ruiz de Ojeda (2008), que no se ha podido conseguir, este proyecto se queda con lo que ha visto.

Por qué la prohibición episcopal va en certeza media: el recorte la da como expectativa de los amotinados («fiando que el obispo prohibiría»), no como hecho. Que el artículo no saliera es compatible con la prohibición y también con que el editor cediera por miedo, que es lo que la propia noticia describe: parlamentó con ellos y se retiraron.

Compárese con Kamala Sohonie, donde el agente es un director de instituto y el acto no tiene papel, y con Felisa Martín Bravo, donde el Estado publicó su propia orden. Aquí el acto sí dejó rastro, pero en la prensa y no en el archivo del que lo ejecutó.

AM — Atribución marital (secundario, certeza media), y en una variante que este catálogo no tenía

El criterio operativo de AM en este proyecto pide obra firmada o presentada bajo el nombre del varón, y ese no es el caso: Rosalía firmó sus libros. Lo que documenta su texto de 1866 es el mecanismo al revés, y conviene nombrarlo:

AM-inversa: obra firmada por ella y atribuida a él. El nombre de la mujer está en la portada y el crédito se va igualmente al marido, por vía de la conversación y no de la imprenta.

Lo escribe ella, en general:

«pero… ¡ay de ti entonces! ya nada de cuanto escribes es tuyo, se acabó tu númen, tu marido es el que trabaja y tú la que firmas.»

Y sobre sí misma:

«Por lo que á mi respecta, se dice muy corrientemente que mi marido trabaja sin cesar para hacerme inmortal. Versos, prosa, bueno ó malo, todo es suyo, pero sobre todo, lo que les parece menos malo, y no hay principiante de poeta, ni hombre sesudo que no lo afirme.»

Es certeza media y no alta, y el motivo hay que decirlo entero: lo que está probado es que ella escribió eso. Que la atribución existiera de verdad, y en boca de quién, pide otros papeles que este proyecto no tiene.

(La lectura autobiográfica de esa frase tiene respaldo académico: Lama (2024) dice que ahí «parece aflorar la identificación con la propia Rosalía», buscando la complicidad de unas lectoras que conocen a los dos como personajes públicos. Y tiene lectura rival: Catherine Davies (1987) la lee como «unha declaración de independencia e, ao mesmo tempo, de solidariedade con Murguía». Las dos constan.)

OH — Omisión historiográfica (certeza media)

El argumento contra su autoría que ella recoge no es literario, es de procedencia:

«¿pero cómo creer que ella pueda escribir tales cosas? […] ¡Si siquiera hubiese nacido en Francia ó en Madrid! ¿pero aquí mismo?… ¡Oh!…»

Es la hipótesis del techo territorial que este proyecto persigue en Mercedes Pinto y Josefina de la Torre, enunciada desde dentro y setenta años antes que ellas.

📜 Hechos documentados (nivel alto)

  • En 1865 la Imprenta de Soto Freire (Lugo) publicó, en el Almanaque de Galicia para 1866, pp. 56-58, «Las literatas. Carta á Eduarda», firmado «Rosalia Castro de Murguía». Registro BDG20200000242 de la Biblioteca Dixital de Galicia.
  • El texto se publica tras dos capas de ficción: es una carta de una tal Nicanora, y Rosalía añade una nota diciendo que se la encontró en una cartera por la calle y que pide perdón «á la desconocida autora» por publicarla.
  • En ese mismo número firma con su nombre otras dos colaboraciones: «Tipos gallegos. El cadiceño» (pp. 37-41) y el poema dialogado «Todo duerme… Del aire el soplo blando» (pp. 73-77). El índice la lista entre las «Señoras».
  • A finales de 1864, más de doscientos seminaristas se presentaron en tumulto en el domicilio del editor Soto Freire, tras avisarle de que si no retiraba el artículo «El codio» le romperían los cristales. Lo cuentan El Contemporáneo (2-12-1864, n.º 1.198, p. 3) y El Diario español (3-12-1864, p. 4), vistos en la Hemeroteca Digital de la BNE. El artículo no se publicó y se perdió.
  • En el prólogo de su primera novela, La hija del mar (1859), escribió: «Porque todavía no les es permitido a las mujeres escribir lo que sienten y lo que saben.»
  • El almanaque que lo acoge se subtitula «para uso de la juventud elegante y de buen tono, dedicado a todas las bellas hijas del país».
  • En el texto escribe que la palabra «poetisa» «ya llegó á hacerme daño».
  • Ediciones suyas digitalizadas en Galiciana (consultado el 06-09-2026): Cantares gallegos 4 (1863, 1872, 1909, 1925), Follas novas 3 (1880, 1909, Páez), En las orillas del Sar 1 (solo la príncipe de 1884), «Las literatas» 1, que es su aparición original y nunca se reeditó suelta.

❓ Hipótesis y debates abiertos (nivel medio)

  • DM — Domesticación. Es el mecanismo por el que se la buscó para este corpus, y no se ha podido documentar. La medida que lo probaría es de recepción (qué Rosalía se recuerda, con qué adjetivos y qué libro), y el recuento de ediciones digitalizadas de arriba (4 · 3 · 1 · 0) apunta en esa dirección pero es demasiado débil para sostenerlo: mide lo que se reeditó y digitalizó en Galicia, no lo que dice el canon, y está condicionado por qué ejemplares conservan las bibliotecas.
  • Si «Nicanora» es ella. La lectura autobiográfica es la corriente y es razonable, pero es una lectura, y la crítica no está de acuerdo consigo misma: Lama (2024) sostiene que la autora no coincide con el personaje, porque la carta dice «no publiques nada» y ella la publica.
  • Que la prohibición de «El codio» fuera del obispo. El recorte de 1864 lo da como expectativa de los amotinados, no como hecho. Falta ver la prensa directamente y leer a Álvarez Ruiz de Ojeda (2008).
  • Si la atribución a Murguía dejó rastro documental en alguien con nombre y apellido, o si es solo la murmuración que ella describe.

⚠️ Leyendas y mitos (nivel bajo o desmentido)

  • «Murguía escribió su obra.» No hay nada que lo sostenga y esta ficha no lo sugiere: la que lo cuenta, para desmentirlo con sarcasmo, es ella.
  • «La santiña, la cantora de la morriña.» Es la imagen que circula y la que hizo que se la buscara para este corpus. Aquí no se afirma, porque no está medida. Aparece arriba como hipótesis abierta y ahí se queda hasta que haya barrido de recepción.

🔄 Recuperación

  • ¿Cuándo empezó a recuperarse?: nunca dejó de estar. El Día das Letras Galegas se estrena en 1963 dedicado a ella.
  • ¿Quién la rescata?: el galleguismo primero y la crítica académica del siglo XX después.
  • ¿La recuperación corrige el borrado o lo sustituye por otra operación?: es exactamente la pregunta abierta de esta ficha, y se deja abierta.

🌉 Puente con el presente

El argumento que ella cita («cómo va a haber escrito eso alguien a quien conocemos desde niña») sigue operando cada vez que la autoridad de una obra se juzga por la procedencia de quien la firma y no por la obra.

🧮 Aporte a las hipótesis del proyecto

HipótesisContribuciónResultado
El borrado deja documento propioAquí el documento lo escribe la borrada, en vida y contra sí mismaConfirma
AM necesita obra firmada por el varónDocumenta el mecanismo con la firma de ella y el crédito de élRefuta el criterio, no el mecanismo
La canonización territorial funciona como techoEnunciada por ella en 1866, y fuera de CanariasConfirma parcialmente
DM opera en la recuperaciónSin medida suficienteNo concluye

🔗 Conexiones

📚 Fuentes

Fichadas en 30-Fuentes/ (3):

Bibliografía citada, no fichada (4):

  • Almanaque de Galicia para uso de la juventud elegante y de buen tono. Lugo: Imprenta de Soto Freire, 1863-1867. Catálogo de la Biblioteca Dixital de Galicia.
  • Catálogo de Galiciana (Xunta de Galicia), recuento de ediciones digitalizadas, consultado el 06-09-2026.
  • Álvarez Ruiz de Ojeda, V. «Sobre “El Codio” (1864), obra perdida de Rosalía de Castro». Revista de Estudos Rosalianos, 3 (2008), pp. 27-37. La pieza que falta.
  • Davies, Catherine. Rosalía de Castro no seu tempo. Vigo: Galaxia, 1987.

👥 Especialistas de referencia

Investigadoras e investigadores con obra publicada sobre este caso. No están asociados al proyecto, no han sido consultados, y su mención aquí no implica aval de ninguna afirmación de esta ficha.

  • María Xesús Lama López (Universitat de Barcelona), leída entera.
  • Victoria Álvarez Ruiz de Ojeda, Catherine Davies, Carmen Fernández Pérez-Sanjulián y Pilar García Negro: citadas por Lama y no leídas.

🗒️ Reflexiones metodológicas

Este caso entró buscando una cosa y documentando otra, y eso es lo que hay que contar de él. Se fue a por domesticación, porque DM es el único de los nueve mecanismos que no encabeza ningún caso y ella era la candidata escrita. No se encontró. Lo que apareció fue un documento de nivel 1, de su puño, que describe la atribución al marido.

Y obliga a tocar el catálogo, que es la segunda vez en dos días. Con Kamala Sohonie fue una obra partida en dos apellidos, que no encaja en ningún código. Aquí es AM al revés: la firma es de ella y el crédito se va igual. Ninguno de los dos se ha forzado dentro de un código existente, y los dos quedan escritos como lo que son.

Y el mismo día, un aviso sobre la jerarquía de fuentes. Esta ficha se escribió primero solo con el documento primario, y se leyó mal. Afirmaba que Rosalía había tenido que esconderse tras el seudónimo de Nicanora para publicar. Bastó leer entera a Lama (2024) para ver el índice del propio almanaque: en ese mismo número firmó con su nombre otras dos colaboraciones.

No es que el documento dijera otra cosa. Es que faltaba el contexto que un especialista tiene y este proyecto no: el índice, el prospecto de 1864, la asonada de los seminaristas. La jerarquía de este proyecto pone el archivo primario por encima de la monografía, y sigue siendo correcta para establecer hechos; para interpretarlos, hoy se ha visto que no basta.

Es también el caso que cierra el último hueco de A-08: la primera fuente académica de investigación leída entera del proyecto, después de tenerlo en cero desde que se abrió el hallazgo, el 12 de agosto de 2026.

📝 Historial

  • Creado: 2026-09-06, ascendido desde ficha semilla del 05-09-2026.
  • Pasó a sin_contrastar: 2026-09-06.
  • Pasó a contrastado: 2026-09-06, con «Las literatas» leído íntegro sobre el facsímil.
  • Revisada el mismo día, tras leer entera a Lama (2024): entra SI como mecanismo principal por el episodio de «El codio», AM pasa a secundario, y se corrige una afirmación de esta ficha (que se hubiera escondido tras el seudónimo).
  • Revisada otra vez el mismo día, tras localizar la prensa de 1864 en la Hemeroteca de la BNE: el acto pasa a certeza alta, y se corrige la versión del apedreamiento de la imprenta, que la fuente contemporánea no sostiene.
  • Contraste con experta: pendiente.

Criterios de verificación

CriterioEstado
Al menos una fuente leída íntegra, con ficha en 30-Fuentes/✅ «Las literatas» (1866)
Datos biográficos contrastados con fuente académica✅ Lama (2024), con revisión por pares
Niveles de certeza aplicados sin contaminación entre niveles
Mecanismo principal identificado con evidencia✅ SI, con acto fechado y prensa contemporánea (vista a través de Lama)

Para pasar de contrastado a validado hace falta, además:

  • Contraste con al menos una experta del caso
  • Contrato de contribución firmado (si la experta aporta sustantivamente)
  • Revisión final leída y aprobada por la contribuidora